El cliché (im)perfecto que somos tú y yo (Cliché #2)

La conclusión del romance que ha cautivado a más de 300.000 lectores en Wattpad
¿Qué pasa después del final feliz?
Axel Waters consiguió al chico perfecto: Key Parker, popular, guapo y estrella del atletismo. Pero también es un maldito mentiroso. Han pasado dos días desde que rompió con él, y aunque sabe que era lo correcto (¡estaba enamorado de su hermano!) es tan tonto que lo echa de menos. Y no puede apoyarse en sus mejores amigos para superar la ruptura, porque Dave está rarísimo, y ni Lissa ni Axel consiguen que les cuente qué le pasa. Por si fuera poco, empieza a sospechar que la relación entre Ben y el misterioso y molesto Nico Rush no es lo que parece.
Los lectores opinan...
He de decir que este segundo libro me ha gustado muchísimo más que el primero y por algo muy sencillo: las relaciones interpersonales entre los personajes del libro, ¡y tener el punto de vista de Key (-lan jeje)! Gracias a esto último descubrimos el buen rollo y la amistad del grupo de amigos de Ben, del que sólo sabíamos de su existencia desde el punto de vista de Axel en el primer libro, ¡y la verdad es que son graciosísimos! Es interesante la manera en la que descubrimos los rotos en la historia inicial y cómo cada uno de ellos se solventa (o casi) de una manera de lo más orgánica y que no se te antoja forzada. También me encanta y agradezco muchísimo, cómo Michelle no deja nunca de lado la personalidad y la esencia de cada uno de los personajes. No he sentido en ningún momento que la personalidad se desdibujara sin razón alguna, todo lo contrario; crecen.
Incluye una historia corta de diez años después y siguen siendo lo mas adorable del mundo.
Que mejor romance que el que te hace sentir como si fueras el protagonista de tu historia, que te dice que te ven por cómo eres y quiere que sigas estando en su vida.
Un camino de conocerse a uno mismo, de aceptarse, madurar y superar tus inseguridades. El futuro incierto, la batalla diaria de las personas, sobretodo de aquellas que no tienen claro lo que son, como para saber qué quieren.
La sensación de la posibilidad de perder una amistad es horrible, de sentir que eres prescindible y que tu ida no les afectará. Pero nada más lejos de la realidad, una amistad verdadera dura aunque estés en otro lugar o cambies un poquito.